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Pensar
es una actividad constante. No puede ser evitada pero sí
puede ser incentivada. Si el pensamiento puede a veces sentirse
como un peso no debemos optar por ahogarlo: hay que mejorarlo,
depurarlo, curarlo. Pensar nos molesta cuando estamos atascados,
cuando tenemos ideas viciosas, cuando no hemos logrado aun pensar
a favor nuestro. Cuando el pensamiento está emplazado
en el lugar que le corresponde, que es el de ayudarnos a avanzar
en lo que queremos, no molesta, resulta excitante. |
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El pensamiento es un poder similar a la energía nuclear:
parte de operaciones mínimas, casi invisibles, pero genera
movimientos y poderes capaces de alterar la vida personal completa
o incluso de modificar algunos aspectos de sociedades enteras. |
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Pensar es un trabajo, un juego, una libertad, una disciplina,
un camino, un hallazgo, una costumbre, un instante, un compromiso,
un placer, un ritual, un salto, un amor, un esmero, un atrevimiento. |
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El pensamiento pertenece a todas las tareas, se entremezcla
con todos los proyectos, puede ser útil en cualquier
circunstancia. El pensamiento es un arte guiado por el deseo
y la intención, capaz de dar forma y sentido allí
donde es necesario. |
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El pensamiento es la respiración del sentido, el que
elabora el caldo de las emociones y la sensorialidad, y entrega
como fruto un alimento siempre renovado. |
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Pensar hace hombre al hombre, mujer a la mujer, individuo
al individuo. Lo más propio se enuncia en la constante
irradiación de una conciencia activa. Esa conciencia
no es dueña del ser, pero en ella la totalidad entra
en ebullición permanente. |
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El pensamiento inventa los problemas y las soluciones, produce
los avances y los retrocesos, desata los nudos o genera trabas
que pueden parecer insolubles. Del cultivo adecuado de su arte
depende el rumbo que tome una vida, una comunidad o una empresa. |
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El pensamiento se aprende, se cultiva, se protege, se promueve,
se fortalece, se dirige, se produce, se empuja y se sostiene.
El pensamiento es una acción del cuerpo que siente y
busca, y está presente en todos los impulsos más
ambiciosos de los que somos capaces. |
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La información puede ayudar al pensamiento, pero puede
también paralizarlo. La competencia puede hacerlo más
vigoroso, pero puede inhibirlo. La inteligencia es una ayuda,
a no ser que lleve al pensamiento por caminos errados o innecesarios,
cosa que también sucede. El pensamiento requiere del
ajuste de muchas variables. Se afina, como un motor o un instrumento. |
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El pensamiento de un equipo bien entrenado lleva la elaboración
a un nivel superior. El equipo de pensamiento debe sumar perspectivas,
combinar estilos, ensayar distintas estrategias. |