Bienvenidos a Mi .com.ar

CursosLibrosArticulosEmpresas

Suscripcion
 

Conocé mi Blog www.100volando.netPosteos destacados

1999 - Revista 3 Puntos

Goya en Bellas Artes

Jueves, 19 30 hs. Goya no estaba, pero había un hombre un poco venido a menos, sentado en la silla de uno de los vigilantes del museo que se le parecía mucho. La inmensa sala del anexo está repleta de pequeños grabados con escenas increíbles, que parecen mostrar las imaginaciones inaccesibles de los tranquilos asistentes al evento. Tomamos vino, charlamos y hacemos pausas para asomarnos a los grabados como si miráramos por ventanitas hacia nuestros misterios. Si se comienza por la serie llamada Estragos o Desastres de la guerra el impacto es fuerte. Dos hombres serruchan a otro por la entrepierna. Otro vomita sobre cuerpos muertos tirados en el piso. Mientras, un chico de seis años entrena en 100 metros llanos entre los invitados al vernisagge, ¿como si quisiera escaparse?. La otra serie, llamada Caprichos, es menos cruenta, pero su versión de lo maravilloso está plagada de detalles grotescos y a la vez delicados.

Cada uno de los grabados lleva un epígrafe con el que el pintor comenta las escenas que dibuja. Es sorprendente encontrar allí su voz antigua y su ortografía rarísima. No sabemos cómo era la personalidad de Goya, pero es interesante rastrearla en esas frases. Hay ironía, agudeza, pero también diversión mezclada en ese espanto. Sopla, dice uno en el que se ve a un nene que sostenido por un andrógino se tira un pedo sobre las cabezas de unas personas tremebundas, mientras un hombre de aspecto tortuoso abre unas alas inmensas. No te escaparás, dice otro en el que una mujer -dibujada con un trazo más leve- baila escoltada por unos hombres pájaro que dan miedo.

¿Dibujaría drogado, borracho, o su particular embriaguez provendría de las atrocidades que quería exorcizar? Daría la impresión de que Goya estuviera mostrando los entretelones de las torturas y asesinatos de la Esma, o de otros centros de detención. Pero Goya no es argentino ni pertenece a este siglo. Si uno se impone a la perspectiva del pintor podría decir que Goya denuncia esos horrores, pero si se observa más atentamente se puede incluso encontrar cierta delectación gozosa por parte del pintor sobre las escenas que reproduce. ¿Qué es lo que está haciendo Goya? Ese es el eje de la muestra: la curiosidad que despierta esa extraña actitud.

Podríamos decir que el tema es el mundo pesadillesco que la experiencia humana con suerte consigue relegar al espacio de los sueños -o las pesadillas- pero que suele desbordar cada tanto en los hechos concretos. Es una exposición que lleva al paseante a una confrontación valiosa. Hay que ir, es impresionante.

 

 

 

 
webmaster@bienvenidosami.com.ar | alejandro@bienvenidosami.com.ar
Información sobre los Cursos 2008: cursos@bienvenidosami.com.ar
BienvenidosaMi.com.ar | Desarrollado por
Maximiliano Galin
P O D E R A M A