El amor y nosotros (segunda parte)
En la columna anterior, una semana atrás, comenzamos a publicar esta serie de preguntas y respuestas sobre el amor. La idea de fondo es que la filosofía, que ha encontrado en este uno de sus temas recurrentes, no debe abordarlo en el plano ideal de los conceptos puros sino en el escenario vital y concreto de las vidas que buscan su punto de elaboración propio.
4) ¿Se debe insistir en caso de no ser correspondido?
En el amor, en la vida, en la mayor parte de las cosas de la realidad, no hay fórmulas generales. Se puede insistir, y tal vez eso rompa ciertas barreras. La insistencia puede ser interpretada como un signo de interés o de fuerza. Pero también puede suceder que sea sentida como una falta de realidad, como una invasión, y entonces conduzca más al fracaso que al éxito. No hay "debes" en el amor, hay deseos y experiencias. El "debe" nos aliviaría, anhelamos encontrar una respuesta que funcione como una ley, y así eliminar el riesgo y la incertidumbre, pero no hay manera. Riesgo, incertidumbre, dolor, duda, confusión, son personajes habituales en el panorama del amor y de todo lo importante. También son habituales otros personajes menos terribles: intimidad, afecto, felicidad, alegría, anhelo, deseo, placer.
5) ¿Es malo ser celoso?
Ser celoso es inevitable, que el amor tiene un componente de posesión importante. No creo que el amor sea lo contrario del egoísmo, creo que es una satisfacción egoísta, aun cuando en los mejores casos la satisfacción tenga que ver con que el otro sea feliz y esté bien. No es malo ser celoso, el asunto es el grado y sobre todo qué se hace con los celos. Si los celos arruinan el encuentro son malos, pero también es cierto que a veces los celos son provocados por la persona celada, con conductas de seducción hacia otras personas, por ejemplo, intencional o inconscientemente. Es muy difícil lograr claridad en este asunto. Hay celosos excesivos, que se sienten amenazados por todo movimiento independiente de la otra persona y eso es contraproducente, porque la persona así celada pierde todo interés. Muchos celos son malos, nada de celos también, creo, o bien es algo imposible. La gente que dice que no es celosa es muy posible que esté negando una parte de sus emociones, que tengan demasiado miedo de sentirse dependientes de alguien, demasiado vulnerables. Prefieren cubrirse de una apariencia de indiferentes o prefieren tal vez ni siquiera sentir amor o los saludables deseos de posesión que están siempre en el amor. Por último, también a otras personas les pasa que sólo están interesados en alguien si ese alguien les causa celos, pero una vez que lo poseen pierden todo interés. Creo que esos son juegos pre amorosos, que cuando el amor se presenta, con la persona adecuada, en el momento adecuado, el interés ya no depende de que el otro te de celos sino de las muchas cosas que se pueden compartir con esa persona. Conclusión: en los celos es cuestión de grados, de medidas y de acuerdos. Lo que sí: si uno sufre mucho por celos es bueno hacer algo para solucionar eso, porque no hay por qué padecer tanto. Lo que yo recomiendo es un tratamiento psicoanalítico, hoy en día mucho más accesibles que nunca. Por lo general el sufrimiento por celos expresa una situación emocional que es mejor tratar, ya que de no ser así es una condena para el individuo a mucho dolor y soledad. ¿Por qué sufrir por amor si el amor puede darte tantas satisfacciones? Podemos hacer cosas para lograrlo.
6) ¿Si te gusta una amiga, qué hacer?
Lo que te den ganas. No hay una única forma de relación. Hay de todo: gente que se conoce y se siente atraída amorosa y sexualmente y después descubre que la cosa no va y quedan amigos o gente que empieza una amistad y después siente otras cosas y que logra o no que esa amistad se transforme en un amor. Además, no nos olvidemos que el amor tiene mucho de amistad, es decir, de conversación, de compartir cosas, de encontrar la compañía del otro muy agradable, de intimidad.
7) ¿Por que los hombres escapan del compromiso?
El amor es distinto visto desde el punto de vista del hombre y visto desde el punto de vista de la mujer. Hombre y mujer vienen desde situaciones distintas. Sexualmente, el hombre tiene que aprender a esperar y la mujer a no quedarse retrasada. Emocionalmente, el hombre tiene que aprender a comprometerse y la mujer a encontrar un mundo más allá de su amor, a no vivir solamente para él. No sé si es cierto que los hombres escapan del compromiso, lo que creo es que lo encuentran de distinta manera, les lleva otro tiempo y significa diferentes cosas. No hay que creer que hombres o mujeres expresan la verdad del amor, la verdad del amor está repartida en ambos tipos de actitudes. Tiene tanto derecho una mujer a sentir como mujer como un hombre lo tiene a sentir como hombre. El asunto es encontrarse, en el caso en que el encuentro sea deseado, y cada pareja encuentra las formas de lograr un término medio que satisfaga lo más posible a ambas partes.
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