Llamamos psicológico de manera general al
mundo de la complejidad individual e intersubjetiva, al espacio
íntimo y a los sentidos que desde este organizan las realidades
externas. Decir psicológico es una manera de aludir a lo
existencial, al horizonte básico de toda realidad, es decir,
a la escena que se arma desde la mirada individual sobre las realidades
del mundo.
Clase 1:
Hacia el cumplimiento del deseo, más allá del melodrama
 Clase
2: Osho
Clase 3:
Nietzsche
Clase 4:
Coaching para vivir
Este curso se propone observar situaciones existenciales
problematizadas desde 4 perspectivas distintas pero al mismo tiempo
coincidentes.
En la primera clase trabajaremos el esquema del cumplimiento
del deseo tal como lo exponen Liendo y Gear en su libro. Se trata
de un planteo de origen psicoanalítico pero que en su sencillez
resume de manera gráfica la diferencia entre la salud y la
enfermedad mental.
En la segunda clase tomaremos algunos planteos hechos
por Osho en sus libros Conciencia e Intuición, visiones novedosas
y estimulantes, que arman perspectivas sencillas y aplicables.
En la tercera clase leeremos algunos fragmentos de
Nietzsche, que revelan una visión particular de la vida conflictiva
del individuo. Su profunda comprensión de las fuerzas que
habitan en el interior de cada uno de nosotros alumbra aspectos
claves de la existencia.
En la cuarta clase trabajaremos sobre el libro “Coaching
para vivir”, de Neenan y Dryden, psicólogos que buscan
una mirada pragmática capaz de impulsar a los individuos
más allá de sus límites. Este planteo forma
parte de las nuevas formas de abordar los problemas básicos
a los que se enfrenta todo ser humano, y si bien su comprensión
carece de la profundidad y la lucidez de la teoría psicoanalítica,
ofrecen un repertorio de conceptos que resultan interesantes y pueden
considerarse complementarios de aquella.
Observar cómo distintos autores describen
y analizan distintos tipos de vivencias permite abrir una variedad
de consideraciones respecto de lo que cada uno de nosotros vive,
ayudando a elaborar nuevas formas de tratar con la escena personal
en la que estamos inmersos.
Valga la siguiente aclaración: Todo trabajo
filosófico es al mismo tiempo un trabajo psicológico,
ya que siempre hay alguien que guía y vive la lectura, sin
la cual ella no es posible. No hay pensamiento sin nadie. Hacer
presente a ese protagonista del pensamiento lleva también
a proponer visiones variadas sobre las aspiraciones y las tensiones
en las que ese alguien despliega su vida personal. Ese material
de pensamiento es punto de encuentro de todo tipo de conceptos y
teorías, y resulta un centro de reflexión extremadamente
vivo. El interés por este tipo de observaciones es inmediato,
y el resultado de estas reflexiones produce fácilmente una
utilidad aprovechable. |