El hecho de haber nacido no nos convierte automáticamente en personas. Es necesario vivir el crecimiento, la maduración de muchos aspectos que no siempre logran desplegarse. Las observaciones que el psicólogo americano Carl Rogers realiza en su libro "El proceso de convertirse en persona" permiten pensar de cerca la forma en que la personalidad logra constituirse y también entender el modo en que procesos incompletos pueden por fin terminarse.
Se trata de un trabajo psicológico pero también de una visión filosófica o de fondo acerca del sentido de ser una persona, en donde la serie de vicisitudes que tienen lugar en el camino de una vida se ve legitimada: muchos de los problemas que solemos considerar como defectos personales son considerados partes normales y necesarias del proceso natural de una vida.
Su perspectiva cálida pero al mismo tiempo precisa e inteligente da pie a una reflexión fructífera sobre lo que sucede en la problemática vida de cualquier individuo. El efecto de esta lectura es el de ayudar a la comprensión de las complejidades inevitables de nuestra experiencia existencial y el de favorecer el avance en nuestros propios procesos de crecimiento. Las ideas que componen el pensamiento de este libro son sumamente aprovechables, claras, sugestivas y estimulantes. |