De su Zaratustra, “un libro para todos y para nadie”, Nietzsche escribió:
Entre mis escritos ocupa mi Zaratustra un lugar aparte. Con él he hecho a la humanidad el mayor regalo que hasta ahora ésta ha recibido. Este libro, dotado de una voz que atraviesa milenios, no es sólo el libro más elevado que existe. El auténtico libro del aire de alturas –todo lo hecho «hombre» yace a enorme distancia por debajo de él– es también el libro más profundo, nacido de la riqueza más íntima de la verdad, un pozo inagotable al que ningún cubo desciende sin subir lleno de oro y de bondad.
La cita es del Prólogo de su “Ecce Homo”, y expone lo que podríamos llamar, usando los términos de nuestra época para pensar la suya, la “elevada autoestima” del gran filósofo alemán. Superando el natural rechazo que provoca el estilo desenfadado de su auto referencia podemos también aplicar una mirada humorística y tolerante a quien, en definitiva, fuera uno de los pensadores más notables de nuestro mundo.
El Zaratustra es una especie de Biblia, un libro cargado de verbos altisonantes y escrito en un tono metafórico que puede hacer pesada la lectura. Entretejidas con esa prosa poética desconcertante hay sin embargo centenas de ideas poderosas y directamente útiles para pensar nuestra realidad.
El presente curso no aspira a ser una lectura acabada de un texto tan amplio. La propuesta es la de hacer una lectura atenta de algunos de los capítulos más sugestivos, penetrando tras la ampulosidad de los personajes y captando las formulaciones de base que estos plantean.
Los capítulos a trabajar serán:
De las tres transformaciones
Del amor al prójimo
Del amigo
De los despreciadores del cuerpo
Del camino del creador
De las mujeres viejas y jóvenes
Del hijo y del matrimonio
Nota: Para realizar este curso no es necesario tener conocimiento alguno del autor, ni poseer formación filosófica ni de ningún tipo. El requisito indispensable para hacer el curso es tener ganas de hacerlo. El tono será, como en todas las actividades del profesor, informal, de conversación libre, y el constante espíritu de diversión que caracteriza al pensamiento estará también presente.
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